A veces una sola decisión lo cambia todo. Cuando el salón +My Nails de Riga decidió renovar su pared principal con KULTA, el resultado fue espectacular: sin reforma completa ni meses de obra, solo un fin de semana, una pared y el producto adecuado. La superficie plana se convirtió en un fondo profundo y texturizado de color carbón que estructura el espacio y hace destacar las letras doradas. El acabado a la cal no solo colorea: aporta profundidad, personalidad e historia.

El proceso es más sencillo de lo que parece. En placas de yeso, masillas poliméricas o paredes con pintura acrílica, el primer paso es aplicar KULTA Grip Coat, una imprimación de alta adherencia que permite obtener la textura aterciopelada sin descascarillados ni manchas.
Después se aplican dos capas de pintura a la cal con pinceladas seguras y superpuestas utilizando la brocha KULTA Essential. No se necesita equipo especial ni necesariamente un profesional: basta una buena brocha, una mano firme y un poco de paciencia.

Con menos de 175 € en materiales puedes conseguir un resultado personalizado y profesional. Para una pared de 20 m² necesitas 1 × 4,5 L de KULTA Grip Coat (75 €), 1 × 4,5 L de pintura a la cal KULTA para dos capas (83 €) y una brocha KULTA Essential 4×14 (16,50 €): un total aproximado de 174,50 €.
Elige el color, toma la brocha y empieza la pared que transformará toda la habitación.






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